Conversamos, mi pensamiento es la luz no visible y tu rostro la visible.
La realidad es tuya, por eso el mundo es tuyo.
Siempre duermes con una lámpara, no por temor, sino por ermita, y aunque solo
y desterrad@, puedes sentir los latidos. Latidos de un hombre desde el polo norte,
La realidad es tuya, por eso el mundo es tuyo.
Siempre duermes con una lámpara, no por temor, sino por ermita, y aunque solo
y desterrad@, puedes sentir los latidos. Latidos de un hombre desde el polo norte,
que en algún lugar vigila pequeña hormiga en el planeta gigante.
De pronto, sientes que existir no es suficiente y emprendes
absorber todo el ruido para luego vaciarlo todo en hojas en blanco.
Una mosca vuela hacia ti a toda velocidad para besarte la mejilla,
desde luego, tú la mataste un segundo después.
Tienes un registro en tus manos, ponlo en tu bolsillo y permite que tu bolsillo hable
también, que hable de tu dinero imaginario...
Y ahí vas caminando por la orilla de tu sombra cuántica, embalsamas tu propio cuerpo y
entonces dos galaxias se disuelven en el sexo opuesto.
La pared no es tu piel, la cama no es tu piel. Sólo necesitas cuatro respiros.
Un respiro por la mente, un respiro por el corazón, un respiro por tu sexo y uno más
por tu organismo.
Tienes muchas razones-mentiras; ego imaginario, amor imaginario, sexo imaginario y dinero imaginario.
Pero hay una más profunda que sostiene a todas las demás.
Tienes un espíritu omnipotente sosteniendo todo tu cuerpo, tu familia, tu ciudad y tu raza.
Alquimia; de la materia al pensamiento. Escuchas latidos...
...despiertas.
-Alejandro
De pronto, sientes que existir no es suficiente y emprendes
absorber todo el ruido para luego vaciarlo todo en hojas en blanco.
Una mosca vuela hacia ti a toda velocidad para besarte la mejilla,
desde luego, tú la mataste un segundo después.
Tienes un registro en tus manos, ponlo en tu bolsillo y permite que tu bolsillo hable
también, que hable de tu dinero imaginario...
Y ahí vas caminando por la orilla de tu sombra cuántica, embalsamas tu propio cuerpo y
entonces dos galaxias se disuelven en el sexo opuesto.
La pared no es tu piel, la cama no es tu piel. Sólo necesitas cuatro respiros.
Un respiro por la mente, un respiro por el corazón, un respiro por tu sexo y uno más
por tu organismo.
Tienes muchas razones-mentiras; ego imaginario, amor imaginario, sexo imaginario y dinero imaginario.
Pero hay una más profunda que sostiene a todas las demás.
Tienes un espíritu omnipotente sosteniendo todo tu cuerpo, tu familia, tu ciudad y tu raza.
Alquimia; de la materia al pensamiento. Escuchas latidos...
...despiertas.
-Alejandro
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