Haz tus abortos poesía.
Creo que no comprendiste
el simbolismo de nuestro
rencuentro aquel día,
nos vimos en una explanada
y terminamos en un panteón,
¿no ves?, nuestra amistad
en el mismo día renació y
murió mientras yo te leía el tarot.
El único madre/padre es el
pensamiento, los demás;
usurpadores famosos.
Tienes una nueva oportunidad
cada y que respiras hondo.
Ella estaba muy decepcionada
de los humanos.
Las mismas bromas de todos
los años.
Muchas madrugadas caminé en donde,
la única salida del callejón,
eran panteones y perros furiosos
que filtraban su
rabia cuando se aproximaban.
Yo con mis audífonos,
doce años en mi precoz viaje
iniciático.
Ese pino iluminado en diciembre
que te entretiene para aguantar
todo el año.
Los camiones que yo tomo sí
permiten bebidas alcohólicas.
Este plano de existencia es
un susurro para mí.
Botellas vacías de mezcal
abandonadas en el metro subterráneo.
Me subo al camión y en cada esquina
una maravilla foránea, regresando
a casa donde los dueños de la Sierra Madre
se esconden tras su taza de café.
Tal vez no vine a ascender a esta vida,
y debo tomar la espada y morir otra vez.
Igual me equivoqué y aún
no estoy listo y debo dar mi
vida como "ejemplo".
Sin activismos inútiles, sin protestas
mediáticas, sólo tomar la espada y
buscar al hombre gris.
-Alejandro
No hay comentarios:
Publicar un comentario