sábado, 23 de febrero de 2013

Adiós

Que descansas muriendo, cavalgamos sobre átomo.
Un trueno más, mides segundos en que suena:
Trescientosmil kilómetros por segundo la luz, 

trescientosmil metros por segundo el sonido.

Ya no eres persona, eres un mito, conversaciones 

incompletas ante pensamientos bien elaborados.

Grita por largos minutos que son sólo un juego, 

todo es mentira.
Tus riesgos de encarnar tus vidas pasadas, 

entran por tus oídos en forma de música, 
risa eterna que da risa.

Trance al fin como siempre lo soñaste, 

respirabas muerte y hoy 
redefines tus dos amores platónicos, 
amas la vida y amas la muerte.

Leyeron en silencio todos los cuerpos 

culpables del shock verde en el cielo, 
de que el mar haya caído, la monedas.

Todas las voces hablan, sólo una resuena 

y vibra más rápido que el Gamma.

Dijiste lo que sientes, lo que piensas, 

deseas y necesitas. 
Ahora sólo dices lo que eres.

Me cuesta pronunciar cinco sonidos, a-d-i-ó-s.


-Alejandro

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