La alegría, pasajera poco común,
vives en Andrómeda.
Euforia ¿a dónde vas? Hoy necesito tu hábitat.
Los fuegos pirotécnicos te hablan a ti
que estás estallando más fuerte.
Te sientes ridícul@ puesto que reír no
es lo tuyo, pero ¡qué más da! Hoy
miraste al cielo y había ¡tres lunas!
El vino es cascada que no termina al mar
y nadie ocupa tu mente, qué alegoría de
la ballena sin ojos que desea morir a tu lado.
¡Qué viento! Anuncia el futuro que tanto
leíste en tus cartas.
Culminación en tu vida, ya no idealizas, ya no fanatizas,
no especulas ni te autodestruyes.
La alegría ha bajado del tren, venticuatro
horas se disuelven.
Vuelves al espejo, rezas mientras caminas...
l@ miras a los ojos,
eres tú, todavía eres tú y estás en Tierra.
-Alejandro
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