Ya no veo hadas con botas,
se me ha distraido inmensamente,
hace diez mil días se planeó,
y hoy se está ejecutando.
Hoy sólo veo abatidos del
plomo y apellidos de pistoleros
amputados para viajar en el tiempo,
la luz ya no es su vehículo.
Los bares están más llenos que nunca
y el nunca, está vacío, tú estás vacía.
La puerta nunca estuvo tan podrida
como esta tarde que nos miramos
fíjamente, el sudor está congelado
en nuestras frentes.
Ya no usamos botas, las hadas se extingieron,
ahora somos una especie de humo
que no nacimos y que no podemos morir.
-Alejandro
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