viernes, 22 de febrero de 2013

F

Atraviesas bosques enteros de siglos 
para encontrarte con tus trazos, 
buscas consolar a tu gente que 
tan poco te ha otorgado.

Un día, has encontrado una máscara 
artesanal, humilde, de plástico, 
que te ha provisto y te ha ocultado bien.

Hoy un boceto  de tu carne que los disfraces 
abrieron deliveradamente, mañana, una sonrisa 
que no puede dibujarse.

Vives en montañas de semejantes atesorados 
con la historia del drama, de abatidos con voraz ignorancia.
No eres una mujer simple, ¡qué cosas digo!, 
no eres hombre ni mujer simple.

Tienes una mano para llamar al mundo, 
una mano para encender la furia, 
para que esa pequeña partícula sagrada que 
habita en tu hermoso, en tu sagrado pecho ilumine la pirámide, la runia y el ser.


-Alejandro 

No hay comentarios:

Publicar un comentario